Cooperación europea

Alemania y Francia acuerdan iniciativa para apoyar a industria automotriz

16.10.2026, 15:01

Alemania y Francia anunciaron hoy la aprobación de una iniciativa conjunta para apoyar a la industria automotriz de la Unión Europea (UE), cuyo contenido concreto no desvelaron por el momento.

"Nuestro objetivo es lograr una reducción significativa de las emisiones de CO2 y, al mismo tiempo, reforzar las capacidades de Europa para el desarrollo y la fabricación de la próxima generación de vehículos eléctricos", comunicaron ambas partes.

"La transición hacia una movilidad limpia debe ir acompañada de inversiones, innovación y producción en Francia, Alemania y toda Europa. Nuestro objetivo es claro: una industria automotriz europea competitiva, innovadora y descarbonizada, que produzca en Europa y cree los puestos de trabajo del mañana", agregaron.

Al comentar el anuncio, el canciller Friedrich Merz escribió en la plataforma X que se trataba de una señal de inversión para la industria y de un buen día "para los conductores y conductoras, así como para el empleo en Alemania, Francia y Europa".

El presidente francés, Emmanuel Macron, escribió en la plataforma X: "Europa debe ser un continente innovador, que invierta y produzca, protegiendo al mismo tiempo el clima y asegurando nuestros puestos de trabajo; ese es el núcleo de nuestro compromiso".

Mayor flexibilización en CO2

Los términos del acuerdo entre Francia y Alemania, que habían sido anticipados por el diario económico alemán "Handelsblatt", podrían permitir una mayoría en el Consejo de la UE para suavizar la prohibición de los motores de combustión interna acordada inicialmente.

En diciembre del año pasado, la Comisión Europea propuso permitir la matriculación de nuevos coches con motor de combustión interna incluso después de 2035, lo que implicaba renunciar a la citada prohibición. Alemania abogó por el cambio en favor de la industria automotriz.

El Parlamento Europeo y el Consejo de la UE están debatiendo actualmente esa propuesta, que no entrará en vigor sin el visto bueno de ambas instituciones. Francia y otros seis países de la UE se habían opuesto en junio a una flexibilización y habían advertido de que se trataba de un error estratégico. Juntos contaban con los votos necesarios para bloquear una decisión al respecto.

El acuerdo franco-alemán prevé ahora que los fabricantes de automóviles solo tengan que reducir las emisiones promedio de sus flotas en un 90 % a partir de 2035, sin tener que compensar el 10 % restante.

De este modo, según explicaba el "Handelsblatt", podrían seguir vendiendo vehículos nuevos de gasolina y diésel, siempre que su flota de vehículos nuevos respete el límite establecido.

La Comisión Europea propuso que ese 10 % restante se compensara íntegramente mediante combustibles neutros en CO2 o acero verde. La propuesta franco-alemana ofrece así aún mayor flexibilidad a las automotrices.

Subvenciones para coches fabricados en la UE

A cambio de rebajar las exigencias climáticas, en contra de las pretensiones iniciales francesas, Alemania admite en el acuerdo limitar las ayudas estatales para la compra de automóviles a los vehículos fabricados en los Estados miembros de la UE, Reino Unido y los demás países del Espacio Económico Europeo (EEE).

Hasta ahora, Alemania había abogado por una normativa más flexible que incluyera a proveedores de más socios comerciales, como Turquía y Marruecos, países donde producen muchos fabricantes de automóviles.

El ministro alemán de Medio Ambiente, Carsten Schneider, declaró: "Los coches eléctricos se impondrán en cualquier caso, porque son técnicamente superiores y permiten ahorrar mucho dinero al conducir". Según él, uno de los objetivos del acuerdo es que se fabriquen en Europa y no solo en China.

"No queremos que en Alemania solo se ensamblen componentes procedentes de Asia, sino que los componentes decisivos se desarrollen y se produzcan aquí", dijo por su parte el vicecanciller y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil.

La asociación de transporte T&E Alemania criticó que el acuerdo sea, ante todo, una concesión a las exigencias del sector automotor. "Es amargo que las dos mayores economías de la UE estén frenando ahora así al continente. Quien quiera mantenerse en el mercado mundial debe apostar por las tecnologías del futuro", sostuvo.