Gobierno
Merz, decidido a continuar reformas pese a impopularidad en sondeos
13.10.2026, 14:29
El canciller alemán, Friedrich Merz, subrayó hoy su determinación en llevar a cabo las reformas sociales aprobadas en julio pese a las consecuencias que estas le puedan estar costando en términos de popularidad.
"No tengo ninguna intención de convertirme en el favorito de la nación", declaró Merz en una conferencia con empresarios alemanes celebrada en Berlín, al cuestionar por ejemplo la pertinencia de la jornada laboral de 8 horas y mostrarse abierto a otras opciones más flexibles que incluyan jornadas de 12 horas al día.
En la conocida como Jornada de la Patronal, Merz se mostró optimista sobre la puesta en marcha de las reformas sociales previstas por su Gobierno, y destacó sus beneficios para las generaciones más jóvenes.
"Solo un Estado del bienestar que ofrezca una protección fiable y que, al mismo tiempo, cuente con una financiación sostenible, contará con el apoyo y la aceptación duraderos de la generación joven", declaró.
El líder conservador explicó que muchos jóvenes no creen que la promesa de seguridad proporcionada por el Estado se vaya a aplicar también a ellos cuando, en su vejez, puedan necesitar ayuda por estar enfermos o necesitar cuidados.
"Nosotros, el Gobierno, queremos generar nueva confianza en este ámbito", comentó Merz.
"Seguiré luchando para que, a pesar de algunas discrepancias, en el Gobierno siempre prevalezca lo correcto y lo necesario", agregó al defender los cambios previstos en materia de pensiones, sanidad y cuidados, aprobados en julio en el seno de la coalición gubernamental, pero cuya implementación se está retrasando por discusiones internas.
En cuanto a la reforma del seguro de dependencia, Merz aseguró que también se trata de una cuestión de justicia: "Las personas que no pueden permitirse la asistencia deben saber que pueden confiar en este Estado del bienestar. Por el contrario, las personas que pueden permitirse financieramente su asistencia deben y tienen que seguir contribuyendo más por sí mismas en el futuro".
El canciller también afirmó que sus índices de popularidad, que se han desplomado en los últimos meses, serían mejores si no estuviera dispuesto a luchar por sus reformas.
Las encuestas de opinión sugieren que la agenda de reformas del Gobierno liderado por los conservadores no goza de popularidad entre los votantes alemanes.
A pesar de que la Unión Demócrata Cristiana (CDU) liderada por el propio Merz sufrió una serie de derrotas en las elecciones regionales del mes pasado, el canciller se ha comprometido a seguir adelante con los planes, incluso ante las posibles dudas del SPD.
Merz propone jornadas de 12 horas
Ante los empresarios, Merz también expresó su apoyo a los modelos de jornadas laborales que incluyen turnos de 12 horas al día, al verlos como como una oportunidad para una mayor flexibilidad tanto para las empresas como para los empleados.
En algunas empresas internacionales, señaló, los empleados trabajan tres jornadas de 12 horas a la semana y se muestran encantados con este modelo porque les permite disfrutar de más tiempo con sus familias.
"Esto demuestra que trabajar más de ocho horas no es explotación; al contrario, puede ser una buena oportunidad para que las empresas —y para las personas que trabajan en ellas— organicen sus horarios laborales de forma más flexible", argumentó el canciller.
El proyecto de ley del Gobierno para flexibilizar la jornada laboral, que establece un máximo semanal en lugar de restricciones diarias, lleva mucho tiempo pendiente, opinó Merz, que además defendió permitir más contratos temporales y reducir la protección contra despidos en puestos altamente remunerados.
Patronal exige acelerar reformas
En el mismo acto, el presidente de la patronal alemana, Rainer Dulger, exigió al Gobierno una mayor rapidez a la hora de implementar las reformas aprobadas a principios de julio. "Un Gobierno debe ofrecer resultados. Lideren. Asuman la responsabilidad", declaró.
El jefe de la patronal alemana sostuvo que la mayor economía europea está perdiendo competitividad como emplazamiento empresarial, por lo que tachó de irresponsables a aquellos que obstaculicen su crecimiento.
Un Gobierno del centro democrático, opinó, debe demostrar que resuelve los retos de manera eficaz. "Al final, (eso) también refuerza la confianza en nuestra democracia", añadió.
Dulger opinó que la justicia tiene muchas facetas, al referirse a las negociaciones dentro de la coalición. "Y lo digo especialmente de cara al SPD: quien se toma en serio la justicia social no debe limitarse a preguntarse cómo se garantizan las prestaciones. También debe preguntarse cómo fortalecemos a quienes financian esas prestaciones, es decir, a quienes trabajan y pagan cotizaciones".