Automotor
Porsche reduce objetivos en China y se centra en modelos más rentables
7.10.2026, 15:14
El fabricante de coches deportivos Porsche planea reducir los costes en los próximos años y centrarse más en los vehículos con una rentabilidad especialmente alta, anunció hoy la compañía alemana.
Esto debería permitir que Porsche vuelva a ser más rentable, destaca un comunicado sobre la reorientación estratégica de la firma.
El fabricante de coches cuenta además con una reducción del mercado en China, donde espera vender en el futuro como máximo un 10 % de sus vehículos.
"El mercado es muy exigente y ha cambiado radicalmente", declaró ante la prensa el director general de Porsche, Michael Leiters, en la presentación de la estrategia empresarial. El CEO, que asumió el cargo en enero, añadió que volver a los niveles de ventas anteriores a cualquier precio no es realista ni redunda en beneficio de la marca.
De mercado clave a motivo de preocupación
El negocio en China, que en su día fue muy lucrativo, se ha desplomado en los últimos tiempos. Según los datos, Porsche vendió en 2020 casi el 35 % de sus vehículos en la República Popular, lo que supuso un récord histórico. En 2025, la cifra se situó en poco menos del 15 %, con tendencia a la baja.
En términos absolutos, el número de coches deportivos y todoterreno vendidos allí se ha reducido a más de la mitad durante ese periodo. Esto se debe, entre otras cosas, a la dura competencia de los fabricantes locales y a la reticencia a comprar por parte de los chinos acomodados, que ya no disponen de tanto dinero debido a la crisis inmobiliaria del país.
Según sus propias declaraciones, la empresa de Stuttgart apuesta por unas ventas que generen valor, es decir, quiere vender sus coches con el mayor beneficio posible. Sin embargo, según Leiters, en China impera actualmente una "guerra de precios autodestructiva".
En su opinión, dicha dinámica, unida a ciclos de innovación cada vez más cortos, no resulta sostenible a largo plazo, ni siquiera para los propios fabricantes locales.
Enfoque en nichos rentables
Por ello, la planificación para China es "muy conservadora", indicó Leiters. Porsche quiere orientar su oferta hacia los segmentos en los que se valoran especialmente los puntos fuertes de la marca para centrarse en nichos rentables, en lugar de perseguir el volumen en segmentos cada vez más competitivos.
Según Matthias Becker, director de ventas de Porsche, la red de concesionarios se reducirá de los más de 150 a unos 75 u 80 a finales de año.
Leiters dijo que la empresa no está sujeta en China a compromisos de producción ni a empresas conjuntas que exijan un volumen determinado, lo que les da más flexibilidad para reaccionar ante los cambios.
El resultado es un negocio en China más pequeño que antes, pero más sólido y resistente, afirmó. Si la situación allí se recuperara, según él, Porsche estaría en condiciones de volver a aumentar las ventas. "No vamos a abandonar este mercado", subrayó, ya que el país asiático es el mayor mercado automovilístico del mundo.
Así es la nueva estrategia
"Con nuestra estrategia, sentamos las bases para que Porsche sea, en tres fases, mucho más eficiente, productiva y rentable", explica el comunicado.
Según el texto, titulado "Sportwagenschmiede '35", Porsche pretende reducir sus costes de desarrollo para futuras gamas de modelos hasta en un 20 %, mientras que se prevé que los costes de personal en la producción se recorten hasta en un 30 % a medio plazo, y los de ventas y distribución, en un 20 %. En cuanto a los de materiales, la empresa se ha fijado como objetivo alrededor de un 10 %. También se reducirá el número de variantes de modelos.
Los pilares fundamentales de la estrategia son el enfoque en el negocio principal y la agilización de la organización. Así, los puestos directivos se reducirán en un 40 % a medio plazo. La compañía aspira a un umbral de rentabilidad significativamente más bajo, que se alcanzaría ya con menos de 200.000 unidades, frente a la producción de unos 350.000 que ha habido en los últimos años.
Reducir la escala es algo que en el sector del automóvil se considera difícil, ya que, por regla general, las economías de escala suelen ser determinantes. En Porsche se pretende ahora aumentar la proporción de coches especialmente caros de alrededor de un tercio a casi la mitad.
Con ello se pretende que para 2030 el precio medio de venta de los 10.000 coches más caros aumente de 270.000 a 330.000 euros (370.000 dólares). Entre otras cosas, está previsto un SUV más grande y caro que el Cayenne, y es probable que también se incorpore un superdeportivo de dos puertas por encima del 911.
"El crecimiento de la facturación debe superar al de las ventas, y el crecimiento de los resultados debe superar al de la facturación", indica el comunicado. A medio plazo, se prevé que, por cada 100 euros de facturación, se obtenga de nuevo un beneficio operativo de entre 10 y 15 euros. En el primer semestre, la cifra fue de 7,80 euros.
En términos absolutos, Porsche aspira a alcanzar en unos años una facturación de entre 41.000 y 45.000 millones de euros (2025: 36.300 millones). No obstante, el límite superior de estos objetivos también depende de que se dé un mejor entorno económico, geopolítico y normativo, o de que se pongan en marcha nuevas iniciativas de creación de valor.
En 2025, el resultado después de impuestos de la empresa se desplomó un 91,4 % en comparación con el año anterior, hasta situarse en 310 millones de euros. La crisis de Porsche también afectó considerablemente a las cifras de negocio de la matriz del grupo, Volkswagen.