Ciencia
Descubren que caracoles modifican su baba para distintas funciones
7.08.2026, 10:46
Pocos animales son tan famosos por su baba como los caracoles. Sin embargo, lo que pocos saben es que estos moluscos son capaces de modificarla según la función que necesiten cumplir.
El caracol rayado común (Cepaea nemoralis), una especie presente también en Alemania, produce al menos cinco tipos diferentes de mucosidad, cada uno con propiedades específicas.
Así lo reveló un estudio realizado por investigadores de dos institutos Max Planck de Alemania y publicado en la revista científica "Science". El trabajo concluye que cada tipo de baba posee una composición bioquímica distinta, adaptada a una tarea determinada.
Cinco tipos de baba para cinco funciones
El equipo encabezado por Franziska Jehle, del Instituto Max Planck de Investigación de Coloides e Interfaces, identificó en primer lugar una baba deslizante, que permite al caracol desplazarse.
El segundo tipo es una baba adhesiva, utilizada para fijar el caparazón a distintas superficies.
La tercera variante es una baba protectora rica en calcita, que el animal emplea para sellar la abertura de su caparazón cuando entra en reposo o durante la hibernación.
El cuarto tipo corresponde a una baba defensiva amarilla, extremadamente pegajosa, elástica y resistente al desgarro.
Por último, los científicos describieron una baba espumosa, que probablemente sirve para ahuyentar a los depredadores. Según el estudio, se cree que esta secreción puede llegar a asfixiar a pequeños cazadores o expulsarlos del interior del caparazón.
Un material mucho más complejo de lo que parece
"A simple vista, la baba de caracol puede parecer un material poco llamativo, pero en realidad es increíblemente versátil", explicó Jehle. "Que el caracol pueda modificar de manera tan precisa las propiedades de su mucosidad utilizando los mismos componentes básicos la convierte en un objeto de enorme interés para la investigación".
Aunque cada tipo de baba presenta características muy distintas, todas comparten una estructura básica: una red de proteínas suspendida en agua.
Los investigadores destacan el papel central del colágeno VI, una proteína que aporta estabilidad al material. Además, la mucosidad contiene azúcares y calcio, que refuerzan esa red molecular y, cuando la baba se seca, favorecen la formación de estructuras minerales sólidas.
Los científicos también comprobaron que la composición química no es el único factor determinante. La forma en que el caracol libera y procesa la baba —mediante capas, secado o incorporación de aire— modifica de manera significativa sus propiedades. En el caso de la baba espumosa, por ejemplo, el animal la genera al impulsar aire a través de su abertura respiratoria.
El "animal del año" en Suiza
El caracol rayado común fue elegido Animal del Año en Suiza en 2025 por la organización Pro Natura, que lo describió como una especie muy extendida, aunque poco valorada.
Su caparazón, de unos 2,5 centímetros de diámetro, puede ser blanco crema, amarillo o rojizo y suele presentar hasta cinco bandas oscuras. Además de contribuir a la descomposición de restos vegetales, hongos, musgos e incluso carroña, cumple un papel importante en la formación del suelo.
Según Pro Natura, este caracol puede desplazarse a una velocidad de 3,5 metros por hora sobre su propia capa de baba, una superficie tan eficaz que incluso le permite arrastrarse sobre el filo de una hoja de cuchillo sin sufrir daños.