Inmuebles
Buscan vender el hotel Adlon de Berlín por al menos 280 millones €
4.08.2026, 15:16
La empresa inmobiliaria Jagdfeld quiere vender el legendario Hotel Adlon, cerca de la Puerta de Brandeburgo en Berlín, por un mínimo de 280 millones de euros (322 millones de dólares), aunque para ello necesita la aprobación de sus inversores.
Según un informe del periódico del sector "Immobilien-Zeitung" (IZ), el hotel forma parte de un fondo —el denominado Fundus-Fonds 31— gestionado por el Grupo Jagdfeld.
El hotel Adlon es uno de los más famosos de Alemania. Allí se hospedaron los Rolling Stones, la reina de Inglaterra e incluso el Dalai Lama. Angela Merkel y Barack Obama se juntaron a cenar allí.
Por otra parte, quedó para siempre en el recuerdo la escena protagonizada en el hotel por Michael Jackson en noviembre de 2002, cuando sostuvo por encima de la reja de la ventana de su habitación a su pequeño hijo para mostrárselo a los fans. El bebé pataleó y los fans gritaron asustados. Sin embargo, esto no hizo más que aumentar la popularidad del hotel.
La compañía confirmó la operación ante la consulta de la agencia dpa. De acuerdo con sus declaraciones, el fondo —y, por tanto, el Hotel Adlon— pertenece a unos 4.000 propietarios, en su mayoría inversores privados, que se encuentran en una edad en la que desean deshacerse de sus participaciones.
"Con la venta prevista podemos responder de la mejor manera al deseo de los inversores y alcanzar el precio más alto posible", añadió el grupo. La sociedad del fondo se encuentra en la cómoda posición de "poder emprender este camino libremente y por iniciativa propia, entregando el hotel más famoso de Alemania a nuevas manos", señaló.
Según el informe de IZ, se ha propuesto a los socios la liquidación del fondo con un precio mínimo de venta de 280 millones de euros. La votación ya está en marcha y requiere una mayoría del 75 % de los votos emitidos. Si se opta por la venta, se llevará a cabo un proceso de licitación estructurado a través de una agencia inmobiliaria internacional, de acuerdo con la información.
Una posible venta no cambiará nada por el momento para los huéspedes del Adlon. Según el Grupo Jagdfeld, existe un contrato de arrendamiento con el operador hotelero Kempinski hasta finales de 2032.
El célebre hotel volvió a abrir sus puertas el 23 de agosto de 1997. Fue el primer edificio nuevo en la Plaza de París, donde después de la Segunda Guerra Mundial y durante los años de la República Democrática de Alemania (RDA) quedaron destruidos todos los edificios majestuosos de antaño.
La reconstrucción del legendario hotel de lujo se convirtió también en un símbolo de la reunificación alemana. En el mismo lugar en el que hoy en día los turistas se agolpan para sacarse selfies delante de la Puerta de Brandeburgo, había tras la guerra y la división de Alemania tan solo un enorme terreno sin construir.
El antiguo hotel de lujo que abrió sus puertas en 1907 era muy conocido. Por ese entonces, el empresario Lorenz Adlon ofreció las primeras habitaciones con luz eléctrica y agua corriente caliente.
En los años 20, en los que el lujo convivía con la pobreza en Berlín, su hijo Louis Adlon y su esposa Hedda lo convirtieron en un punto de encuentro para huéspedes como Charles Chaplin, Josephine Baker o Marlene Dietrich. En los años 30 también les gustaba festejar allí a los nazis.
En 1945, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, el hotel se incendió casi por completo, salvo un ala lateral. En 1984 se derribó también ese resto, cerca de lo que se conoció como "la franja de la muerte" del Muro de Berlín. El nombre Adlon se convirtió en un mito. Sin embargo, en medio de la Guerra Fría, el grupo de hoteles Kempinski le compró el nombre a los herederos Adlon, más de 30 años antes de la caída del Muro de Berlín.
En 1989 cayó el Muro y Alemania y Berlín fueron reunificadas. La Plaza de París ya no estaba invadida por el alambre de púas. El empresario Anno August Jagdfeld comenzó a reunir dinero para construir un nuevo hotel mediante un fondo.
El proyecto costó más de 400 millones de euros (407 millones de dólares) y la propiedad quedó en manos de 4.000 inversores.