dpa - Firmada
Alemania, la nación cervecera, se rinde ante el Aperol Spritz
4.08.2026, 15:14
Alemania, la tradicional nación cervecera, se rinde ante un trago: el Aperol Spritz. El fanatismo es tal que este ya cuenta incluso con una canción que fue entonada por centenares de personas durante una de las transmisiones del popular programa de TV musical "ZDF Fernsehgarten".
Durante el programa, grabado al aire libre en el enorme escenario frente a la sede del canal de TV y conducido por Andrea Kiewel ("Kiwi"), los cientos de asistentes entonaron junto al cantante de "Schlager" suizo Vincent Gross en varias oportunidades las siguientes estrofas: "Ich trink’ heut, das ist kein Witz - Aperol, Aperol, Aperol Spritz" (Hoy bebo, y no es broma, Aperol, Aperol, Aperol Spritz".
¿Qué otra bebida tiene su propio "Schlager"?
Esta alegre canción popular festiva de verano se lanzó en mayo de 2024. A partir de ese momento, esre trago, cuya tonalidad llamativa lo hace ideal para subir posteos a Instagram, se convirtió en un objeto de culto en los países de habla alemana.
¿Qué otra bebida tiene su propia canción? Bueno, un clásico es "Griechischer Wein" (que el cantante español José Vélez popularizó en el mundo de habla hispana como "Vino griego") y hay unos pocos ejemplos más, como "Wildberry Lillet" y "Eisgekühlter Bommerlunder", de la banda Die Toten Hosen. ¿Pero cuál otra?
Por supuesto, la ola del Aperol Spritz lleva rodando por Alemania desde hace más que solo dos años; de hecho, casi dos décadas. El Spritz proviene de Italia. En la región de Véneto, en el noreste del país, fue durante décadas un aperitivo muy popular para beber a la caída de la tarde.
El Aperol —un licor a base de ruibarbo, naranja amarga, genciana amarilla, corteza de quina, hierbas, azúcar y colorantes— fue inventado en 1919 por dos hermanos en Padua. Desde entonces vivió una historia turbulenta hasta su venta al grupo Campari, con sede en Milán.
Desde su adquisición en 2003, la corporación lombarda apostó de lleno por el Spritz en su estrategia de marketing global. La receta: vino blanco o prosecco sobre hielo, el licor de Aperol que le da color (del cual ya existen varias imitaciones y también variantes sin alcohol), un chorro de agua con gas y una rodaja de naranja.
¿Alguien se acuerda todavía de Hugo, la bebida de moda?
A partir de 2006, aproximadamente, los alemanes empezaron a traer esta bebida de sus vacaciones en Italia. Sin embargo, el avance masivo en el comercio y la gastronomía se produjo hacia el año 2010.
Pero, ¿qué era el Hugo? Hace 12 años, era la bebida de verano más popular en Alemania. Al menos a esa conclusión había llegado una encuesta del instituto demoscópico YouGov que evaluó 25 cócteles de verano.
"¿Qué bebida alcohólica fría le gusta tomar en un día caluroso de verano?", fue la pregunta en 2014. En la escala de popularidad, el Hugo (prosecco, jarabe de flor de saúco, menta y agua con gas) quedó en el primer lugar.
A bastante distancia le seguían la caipiriña, la piña colada, el sex on the beach, el gin-tonic, el mojito y el cuba libre. En aquel momento, el Aperol Spritz solo alcanzó el tercer puesto.
A un tercio de los adultos en Alemania le gusta el Aperol Spritz
¿Y cómo están las cosas hoy? En el verano europeo de 2026, un tercio de los adultos alemanes afirmó que le gusta tomar Aperol Spritz. Un dato llamativo: entre las mujeres representaron el 37 %, mientras que entre los hombres fueron el 30 %.
Incluso un 17 % de las mujeres aseguró consumirlo con gusto "en todas las estaciones del año", mientras que un 20 % consideró que es realmente bueno "en épocas cálidas".
Los estrategas de marketing de Campari descubrieron que muchos fanáticos del trago migraron progresivamente desde la cerveza —que en Alemania es cada vez menos popular (aunque partiendo de un nivel muy alto)— hacia el Aperol Spritz.