dpa - Firmada
El bajo caudal de los ríos podría reducir aún más el PIB de Alemania
1.08.2026, 13:29
Los grandes ríos de Alemania —el Rin, el Elba y el Danubio— registran niveles históricos de falta de agua, al igual que muchos otros cursos fluviales. Por el momento no se vislumbra ninguna mejora, y las consecuencias ya están afectando a la economía.
¿Cuál es la situación actual?
Según datos del Instituto Federal de Hidrología (BfG), los ríos alemanes registran niveles bajos en muchos tramos. Las lluvias solo hacen que los niveles suban brevemente. Según el sistema de información Niwis, recientemente alrededor del 44 % de los puntos de medición del Rin registraban niveles extremadamente bajos, el 16 % en el Elba y aproximadamente el 78 % de los puntos de medición del Danubio.
En Colonia, las autoridades registraron este fin de semana un nivel de agua históricamente bajo de apenas 68 centímetros, un centímetro menos que la cota más baja de octubre de 2018. Según los expertos, los periodos de estiaje (caudal mínimo) no son inusuales, pero normalmente no se producen hasta finales del verano y el otoño europeos.
La escasez de lluvias y las altas temperaturas, entre otros factores, provocan que bajen los niveles de agua. Según la BfG, a largo plazo el cambio climático provocará que los episodios de estiaje sean más intensos, ya que se evapora más agua.
¿Qué repercusiones tiene esto en el transporte fluvial de mercancías?
No existe una prohibición de navegación en caso de estiaje, tal y como informa Fabian Spiess, director general adjunto de la Asociación Federal Alemana de Navegación Interior (BDB).
A diferencia de lo que ocurre con las crecidas, cada capitán decide por sí mismo cuándo ya no merece la pena navegar. "La navegación continúa mientras sea físicamente posible y seguro hacerlo", añade.
Sin embargo, la capacidad de carga disminuye, por lo que es necesario utilizar más barcos. Moritz Axt, de la Oficina de Vías Navegables y Navegación (WSA) del Rin, afirma que los viajes resultan menos rentables cuando bajan los niveles de agua.
¿Qué consecuencias tiene el bajo nivel del caudal para la economía?
"La situación es grave. El Rin es una arteria fundamental para el transporte de mercancías en Alemania", indica Thilo Schaefer, del Instituto de la Economía Alemana (IW). La consecuencia es un aumento de los costes de transporte.
La presión sobre el transporte por carretera y por ferrocarril va en aumento, y las alternativas son limitadas. Por ello, se avecinan cuellos de botella en las cadenas de suministro.
Según los expertos, los sectores más afectados son aquellos que dependen de grandes cantidades de materias primas y productos intermedios, como la industria química, la siderúrgica y la del petróleo. "En estos sectores, la interrupción del transporte por el Rin solo puede compensarse de forma muy limitada a corto plazo", señala Schaefer.
Tres asociaciones del sector del reciclaje y las materias primas advierten conjuntamente de que el suministro a la industria siderúrgica está en peligro. Los barcos de navegación interior solo podrían transportar entre un tercio y la mitad de la carga habitual.
Los costes de transporte en determinadas rutas se habrían triplicado o cuadruplicado. A ello se sumarían los costes derivados de los retrasos y los cambios de planificación.
Schaefer considera posible que los consumidores tengan que prepararse para un aumento de precios, por ejemplo, en los materiales de construcción y los productos energéticos.
Además, las empresas de cruceros se ven obligadas a reprogramar o cancelar sus itinerarios.
¿Cuál es la magnitud del perjuicio económico global?
El bajo nivel de las aguas podría reducir el producto interior bruto entre un 0,1 % y un 0,2 % entre julio y septiembre, afirma Stefan Kooths, director del Grupo de Investigación sobre Coyuntura y Crecimiento del Instituto de Economía Mundial de Kiel. "A grandes rasgos, la pérdida de valor añadido puede cuantificarse entre 1.000 y 2.000 millones de euros (1.150 a 2.300 millones de dólares) en el tercer trimestre".
"Solo se podrá estimar de forma fiable el importe de los daños cuando se tenga más claro cuánto tiempo durarán las restricciones", indica por su parte Schaefer.