Conflictos
BASF: guerra con Irán tiene impacto directo limitado en sus negocios
4.07.2026, 13:44
El gigante químico alemán BASF anunció que está bien posicionado para capear las tensiones geopolíticas y la incertidumbre en torno al Estrecho de Ormuz en medio de la guerra con Irán.
El director financiero del grupo, Dirk Elvermann, destacó el sólido desempeño de la empresa y señaló que se está beneficiando de su estructura regional, sus cadenas de valor integradas y la gran flexibilidad en el uso de materias primas para la producción.
"En este difícil entorno económico mundial, a BASF le está yendo realmente bien", declaró Elvermann a la agencia dpa y a la agencia de noticias financieras dpa-AFX en comentarios publicados hoy.
El ejecutivo explicó que la empresa puede recurrir al uso de butano y propano como materias primas en sus grandes plantas de producción cuando los combustibles se encarecen mucho.
El cierre temporal del Estrecho de Ormuz debido a la guerra en Irán solo afectó a BASF de manera indirecta hasta el momento, señaló, dado que el grupo tiene una presencia limitada en el Medio Oriente y no necesita hacer pasar ningún envío significativo por esa región.
Sin embargo, si las restricciones se prolongaran y afectaran más gravemente a la economía mundial, esto también podría afectar a BASF debido a una caída en la demanda, aclaró.
Por ahora, la empresa cuenta con "una cartera de pedidos adecuada", agregó Elvermann, señalando que los clientes en Europa se han vuelto más cautelosos, preocupados por sus cadenas de suministro y deseosos de contar al menos con una empresa europea como segundo proveedor.
"Ya estamos notando esto en la demanda y, sobre todo, en los precios", comentó.
En cuanto a la competencia global, Elvermann destacó la importancia de seguir implementando programas de ahorro y eficiencia. Dada la sobrecapacidad mundial en la industria química, la empresa tiene que mejorar constantemente su base de costes y adaptar sus estructuras de producción, comentó.
Además de los recortes de personal —en especial en su planta principal de Ludwigshafen, donde el número de empleados bajó de 33.370 a finales de 2024 a alrededor de 30.000 puestos de tiempo completo—, BASF también está concretando una reestructuración corporativa más amplia desde hace algún tiempo.
Al mismo tiempo, Elvermann pidió mejores condiciones de política económica en Europa. El directivo insistió en la necesidad de fortalecer la productividad, la inversión y la competitividad.
Elvermann acogió con satisfacción los recientes planes de reforma del Gobierno alemán, incluidos los relacionados con las pensiones, pero señaló que Europa en su conjunto debe aplicar una política industrial y de competencia de manera más decidida para seguir siendo competitiva a nivel internacional.