Industria
Alemana Bosch apuesta con fuerza por la automatización y la robótica
10.06.2026, 10:56
El proveedor alemán de componentes para la industria automotriz, Bosch, está invirtiendo fuertemente en automatización y robótica humanoide para adaptarse a la crisis del prinicpal sector en el que tradicionalmente ha basado sus actividades.
"Bosch está dando forma al futuro, sobre ruedas y con brazos", declaró Tanja Rückert, directora de la división digital de la compañía, en el evento Bosch Connected World, que se celebra hoy en Berlín.
Un negocio con expectativas de futuro
El director general de la compañía tecnológica, Stefan Hartung, sostuvo que, con la llegada de los robots humanoides, la demanda de soluciones de Bosch está creciendo rápidamente. Destacó la posibilidad de convertir este segmento en un negocio multimillonario.
El fabricante busca una clara división de funciones. Bosch no pretende fabricar robots humanoides, sino suministrar el "cerebro y el sistema nervioso" para estos sistemas como socio, explicó el directivo.
Los sistemas microelectromecánicos (sensores MEMS), en los que Bosch ya es líder mundial, desempeñan un papel fundamental al dotar a los robots de sentido del tacto, permitiéndoles distinguir, por ejemplo, un objeto de vidrio delicado de uno robusto.
Se trata de un negocio altamente lucrativo, con estimaciones que sugieren que el volumen de mercado de los sensores MEMS superará los 19.200 millones de dólares ya en 2030.
Para acelerar la industrialización en estos sectores, el grupo ha creado una nueva unidad, Robert Bosch Robotics, y está consolidando sus actividades para el mercado asiático en el nuevo centro de robótica BROC que Bosch tiene en China.
Las alianzas con empresas emergentes como la también alemana Neura Robotics tienen como objetivo impulsar el desarrollo de robots cognitivos. Bosch utiliza una valiosa base de datos —única en el sector— procedente de más de 230 de sus propias plantas en todo el mundo como base para el entrenamiento de la inteligencia artificial.
Los sectores tradicionales de Bosch atraviesan dificultades
La presentación optimista en Berlín se desarrolló sin embargo en un contexto sombrío: el balance presentado recientemente para 2025 revela, sin rodeos, que Bosch se encuentra en una profunda crisis.
Por primera vez desde 2009, la empresa tuvo que registrar una pérdida neta después de impuestos de 363 millones de euros, después de que los beneficios ya se hubieran reducido a la mitad el año anterior. Las ventas aumentaron solo ligeramente en 2025, hasta alcanzar los 91.000 millones de euros.
Las razones de la caída son múltiples: el debilitamiento de la economía global, los nuevos aranceles estadounidenses y la intensificación masiva de la competencia de los proveedores chinos están afectando negativamente al negocio.
Bosch reconoce que ya no es competitiva en muchos sectores y contempla nuevas reducciones de empleo en sus divisiones de electrodomésticos y herramientas eléctricas.