Inmuebles
Guerra en Irán dispara costes de las constructoras alemanas
24.04.2026, 11:43
Las constructoras alemanas reconocen que cuentan con un aumento significativo de los costes de sus proyectos debido a la guerra en Irán, como ocurrió durante el primer año del ataque ruso a Ucrania, 2022, con alzas temporales de hasta el 15 %.
"Estamos viendo un incremento de los costes prácticamente en todas partes", declaró el presidente de la Asociación de Empresas Constructoras de Hesse, Thomas Reimann, a la agencia dpa. Esto, agregó, abarca desde el acero y el hormigón hasta los materiales aislantes y las láminas a base de petróleo crudo.
Incluso la instalación de grúas se ha encarecido debido al aumento del precio del diésel para el transporte, explicó Reimann. "En general, los costes de construcción son entre un 3 y un 5 % superiores a los de antes de la guerra contra Irán", agregó.
Lamentó que no se prevé una mejora rápida: "La construcción no se abaratará". Incluso si los precios del petróleo crudo en el mercado mundial bajan, es probable que los proveedores mantengan sus precios actuales por el momento, lamentó.
Según la Oficina Federal de Estadística de Alemania (Destatis), los costes de construcción de viviendas convencionales ya habían aumentado alrededor de un 3 % en 2024 y 2025. Y el alza durante la guerra de Ucrania en 2022 provocó el colapso de la construcción de nuevas viviendas.
"Tenemos que abandonar el modelo de construcción de lujo"
El directivo instó a los políticos a introducir medidas para abaratar la construcción para impulsar la producción de viviendas: "La falta de vivienda asequible puede provocar malestar social".
Argumentó que la construcción en Alemania es demasiado cara debido a la estricta normativa: por ejemplo, las plazas de aparcamiento son obligatorias en los edificios de apartamentos, pero una plaza en un garaje subterráneo puede costar hasta 50.000 euros (58.440 dólares). Una de las razones, dijo, es la escasez de vertederos para la tierra excavada.
Reimann, que también es contratista, dijo creer que otros países podrían servir de ejemplo: Suecia, puso como ejemplo, tiene menos regulaciones de construcción que Alemania y, en consecuencia, construye más barato.
"En Bélgica y Francia, son comunes los techos de hormigón de 15 a 19 centímetros de espesor, mientras que en Alemania usamos de 30 a 40 centímetros", explicó. No obstante, expuso, con un techo más delgado, se oiría con más claridad a los niños jugando en las casas vecinas, "pero eso debería ser manejable".
"Tenemos que abandonar el modelo de construcción de lujo", subrayó.