Economía
Gobierno alemán reduce a la mitad previsión de crecimiento para 2026
22.04.2026, 14:35
El Gobierno alemán redujo hoy a la mitad sus previsiones de crecimiento económico para el presente año, del 1,0 % calculado en enero hasta el 0,5 % de ahora, motivado por las consecuencias de la guerra contra Irán.
"La recuperación económica prevista para este año se ve frenada una vez más por perturbaciones geopolíticas externas", declaró la ministra de Economía, Katherina Reiche.
"La guerra en Irán está disparando los precios de la energía y las materias primas. Esto supone una carga para los hogares y aumenta los costes para la economía alemana", agregó.
Para 2027, según comunicó Reiche, el Gobierno alemán prevé un crecimiento del 0,9 %. Sin embargo, la ministra acotó que la evolución económica futura depende en gran medida de cómo se desarrolle el conflicto en Oriente Medio y está sujeta a "considerables incertidumbres".
Reiche explicó que la cartera que dirige está barajando escenarios en caso de que la guerra se prolongue. Sin embargo, declaró que por el momento no prevé que el país entre en una nueva recesión.
La directora general de la Cámara de Industria y Comercio Alemana (DIHK), Helena Melnikov, se mostró preocupada al conocer el nuevo cálculo: "La recuperación de Alemania no solo es frágil, sino que se encuentra en grave peligro. Si las previsiones de crecimiento para 2026 se reducen prácticamente a la mitad, eso supone una señal de alarma para el país".
"Los costes energéticos y laborales, así como la carga fiscal, deben reducirse; la burocracia y las obligaciones de información deben eliminarse de forma sistemática, y los procedimientos deben acelerarse considerablemente a todos los niveles", exigió.
Reformas estructurales
Al presentar las previsiones gubernamentales, la ministra conservadora aprovechó para subrayar la necesidad de acelerar la implementación de reformas fundamentales en Alemania, al considerarlas más necesarias que nunca dada la situación actual.
"Debemos aprovechar el margen de tiempo que nos queda hasta las vacaciones de verano (en Europa) para abordar precisamente esos retos difíciles que son necesarios para que volvamos a una senda de crecimiento sólida", defendió.
"La crisis no debe impedirnos ver lo que, de todos modos, tenemos que hacer" sostuvo Reiche. "Nuestra competitividad se encuentra bajo una presión considerable" añadió refiriéndose a la debilidad de las inversiones privadas y a los efectos demográficos en la economía.
Tendencia a la baja
La semana pasada, también a consecuencia de los efectos del conflicto en Oriente Medio, el Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó sus previsiones de crecimiento de la economía mundial y apuntó que esta "corre el riesgo de descarrilar nuevamente".
A principios de abril, los principales institutos de investigación económica de Alemania rebajaron de manera conjunta sus previsiones de crecimiento, al 0,6 %. Entre las razones de la rebaja, destacaron que la "crisis de los precios de la energía" provocada por la guerra contra Irán estaba afectando gravemente a la recuperación de la economía alemana.
En su anuncio de hoy, también en relación al conflicto en Irán, Reiche descartó que se pueda producir en la actualidad una escasez de suministros de combustibles como el queroseno. Sin embargo, confirmó la implementación de medidas para hacer frente a una posible escasez en el futuro.
La economía alemana estuvo a punto de registrar su tercer año consecutivo sin crecimiento económico el año pasado, al lograr una subida del producto interior bruto (PIB) del 0,2 %. En este año se esperaba que volviera a repuntar notablemente, impulsada sobre todo por el gasto público de miles de millones destinado a la modernización de las infraestructuras y a la defensa.