Cine

Primera película de ficción de la posguerra cumple 80 años

23.03.2026, 15:49

Por Gregor Tholl (dpa)

La Segunda Guerra Mundial había terminado tras la rendición de la Alemania nazi apenas diez meses antes y muchas ciudades estaban en ruinas, pero en marzo de 1946 sonó en Berlín la primera claqueta del primer largometraje de ficción de la posguerra.

El rodaje de "Die Mörder sind unter uns" (Los asesinos están entre nosotros) se extendió hasta agosto. Incluso 80 años después, esta película en blanco y negro del director Wolfgang Staudte (1906-1984), protagonizada por una joven Hildegard Knef (1925-2002), sigue siendo una obra fascinante.

De qué trata la película

Tras regresar de un campo de concentración, Susanne (Hildegard Knef) descubre que en su departamento berlinés vive ahora un antiguo soldado: el médico Dr. Hans Mertens (Ernst Wilhelm Borchert), inclinado al alcohol.

Juntos intentan dejar atrás las experiencias de la guerra, aunque visto desde hoy Susanne aparece claramente subordinada a Hans, y el sufrimiento del exsoldado ocupa mucho más espacio en el relato. Sin embargo, al final es Susanne quien demuestra ser la más lúcida.

Qué motivó a Wolfgang Staudte

Puede suponerse que una especie de ajuste de cuentas impulsó al autor y director Wolfgang Staudte. Él mismo se sintió humillado por el régimen nazi y, poco después del final de la guerra, observó con impotente indignación cómo quienes habían colaborado durante el nazismo volvían rápidamente a ocupar posiciones de poder.

Cuándo y dónde se estrenó

La película tuvo su estreno el 15 de octubre de 1946 en el sector soviético de Berlín, en el Admiralspalast, poco después de las sentencias del Juicios de Núremberg contra los principales criminales de guerra. En la primavera de 1947 (11 de abril) se realizó la primera proyección en las zonas de ocupación occidentales, en Baden-Baden.

Localizaciones desaparecidas

El rodaje tuvo lugar, entre otros sitios, en la hoy desaparecida Andreasplatz, en Berlín-Friedrichshain, así como entre las ruinas de la iglesia de San Pedro (Petri-Kirche) en Berlín-Mitte, demolida en 1964 durante la época de la República Democrática Alemana. Muchas escenas también se filmaron en estudio, en los pequeños talleres Althoff de Potsdam-Babelsberg.

En estos estudios, que inicialmente eran los únicos habilitados por las autoridades soviéticas, se fundó el 17 de mayo de 1946 la Deutsche Film AG (DEFA), que más tarde se convertiría en la principal productora cinematográfica de la RDA y realizaría clásicos como "Das kalte Herz", "Die Legende von Paul und Paula", "Jakob der Lügner" o "Die Architekten".

Particularidades de la película

Desde las primeras escenas de "Die Mörder sind unter uns" se hace evidente la magnitud de la destrucción de Berlín. El personaje de Hans Mertens camina entre ruinas: montones de escombros bordean las calles y solo algunas paredes de edificios se alzan como memoriales hacia el cielo.

En medio de ese paisaje, juegan niños. Estas imágenes de una ciudad devastada están acompañadas por una música de piano inicialmente alegre, que se va tornando inquietante.

La tensión se percibe desde el comienzo. La cámara está en constante movimiento, y Staudte juega con enfoques y desenfoques, captando la inestabilidad de la época. El Holocausto apenas aparece mencionado: solo en una escena se ve la portada de un periódico que alude a millones de personas gaseadas en Auschwitz.

A 80 años de su rodaje, "Die Mörder sind unter uns" sigue siendo una película imprescindible: una pieza clave de la historia del cine alemán.