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Industria química alemana teme problemas de suministros por la guerra

13.03.2026, 12:08

La industria química alemana advirtió de posibles interrupciones en las cadenas de suministro por el bloqueo del estrecho de Ormuz en el marco de la guerra de Irán, al destacar que no afecta solo al suministro de petróleo y gas.

"Existe la preocupación de que se produzcan graves y crecientes escaseces en el suministro de materias primas, como el amoniaco y el fosfato, el helio y el azufre", informó la Asociación de la Industria Química (VCI) en Fráncfort.

La entidad destacó que se han detectado ya unos primeros indicios de perturbaciones en las cadenas de suministro internacionales.

Cuanto más dure la guerra, más graves serán las consecuencias, según la VCI. Los altos precios y la continua incertidumbre están llevando al límite a muchas empresas, según expuso el director general de la asociación, Wolfgang Grosse Entrup. "La planificación estratégica es cada vez menos posible. En su lugar, las empresas actúan sobre la marcha", declaró.

Los fertilizantes se ven afectados

El bloqueo del estrecho de Ormuz afecta, por ejemplo, a los fertilizantes, ya que el 20 % del comercio mundial de amoniaco se suministra desde Oriente Medio a través del estrecho, según Grosse.

En el caso del azufre, el 50 % del comercio marítimo pasa por el estrecho de Ormuz. El ácido sulfúrico es esencial para fertilizantes y productos químicos. "En el caso del helio, la industria de los chips ya está muy preocupada, ya que el 40 % del helio mundial procede de Catar", afirmó. "Esto afecta a la industria electrónica, la fabricación de semiconductores y la tecnología aeroespacial".

La guerra con Irán empaña las perspectivas de un sector químico que lleva años debilitándose, afectado por los altos precios de la energía y el exceso de capacidad en el mercado mundial.

La VCI retiró su pronóstico para 2026. Recientemente había previsto un estancamiento de la producción en la industria química y farmacéutica y, solo para la industria química, un descenso del 1 %. Según Grosse, en los últimos cuatro años ya se ha cerrado alrededor del 10 % de la capacidad de producción química en Europa.

Muchas empresas químicas han puesto en marcha programas de ahorro debido a la crisis. Así, el líder del sector, BASF, está recortando miles de puestos de trabajo: alrededor de 4.800 empleados tuvieron que dejar la empresa entre finales de 2023 y finales de 2025.

En 2025, el sector químico y farmacéutico alemán, con 478.000 empleados, sufrió la debilidad de la demanda y la competencia de China. La facturación cayó un 1,4 %, hasta los 219.600 millones de euros (253.600 millones de dólares). En el sector químico, sensible a la coyuntura económica, la producción descendió un 3,3 %, mientras que en el sector farmacéutico aumentó un 4,5 %.