Aranceles

Industria alemana pide a UE a resistir amenazas comerciales de Trump

18.01.2026, 16:47

Los grupos industriales alemanes advirtieron hoy que los aranceles que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció contra los europeos que se oponen a su voluntad de adquirir Groenlandia, podrían dañar gravemente las relaciones transatlánticas y suponer un alto coste para las empresas europeas.

La asociación alemana de ingeniería mecánica VDMA llamó a Europa a adoptar una postura firme después de que Trump anunciara la imposición de nuevas tarifas arancelarias a los productos procedentes de Alemania, Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia.

Las medidas comenzarían con un 10 % a partir del 1 de febrero y aumentarían hasta el 25 % a partir del 1 de junio, a menos que se alcance un acuerdo sobre lo que Trump describió como la "compra completa y total de Groenlandia".

"Europa no debe dejarse chantajear, ni siquiera por Estados Unidos", afirmó el presidente de la VDMA, Bertram Kawlath. "Si la UE cede en este asunto, solo animará al presidente estadounidense a plantear la siguiente exigencia absurda y a amenazar con más aranceles", avisó.

Kawlath sostuvo que Europa debe hacer frente a lo que describió como la política expansionista de Estados Unidos con unidad y determinación, y pidió a Bruselas que examine si se puede aplicar el Instrumento Anticoerción (ACI) de la UE. Esta herramienta permite al bloque imponer contramedidas cuando se utiliza la presión económica para forzar decisiones políticas.

La asociación alemana de la industria automovilística, VDA, también advirtió de que los aranceles propuestos supondrían una pesada carga para la industria alemana y europea. "Los costes derivados de estos aranceles adicionales serían enormes para la industria alemana y europea, en unos tiempos ya de por sí difíciles", previno la presidenta de la entidad, Hildegard Müller.

La titular de la asociación de automotrices instó a la Comisión Europea a buscar una "respuesta inteligente, estratégica y coordinada" con los países afectados, y añadió que Estados Unidos debe respetar el derecho de Groenlandia a la autodeterminación.

La Asociación de Cámaras de Comercio e Industria Alemana (DIHK) se hizo eco de los llamamientos a la unidad europea, afirmando que Bruselas no debe permitir quedar dividida por la presión económica contra los distintos Estados miembros.

"Bruselas solo puede hacer frente a la presión económica contra determinados Estados miembros con una postura clara y común", se mostró convencido Volker Treier, director de Comercio Exterior de la DIHK.

Treier señaló que las contramedidas drásticas deben seguir siendo un último recurso, pero subrayó que ahora deben examinarse todos los instrumentos de defensa comercial de la UE, incluido el Instrumento Anticoerción.

La disputa también hace peligrar el acuerdo comercial provisional entre la UE y Estados Unidos alcanzado el año pasado con el objetivo de aliviar las tensiones arancelarias transatlánticas.

Según el acuerdo, que aún debe ser aprobado por el Parlamento Europeo, la mayoría de los productos europeos se enfrentarían a un arancel estadounidense del 15 %, mientras que se eliminarían los aranceles sobre los productos industriales estadounidenses y se suprimirían las barreras a determinadas importaciones de alimentos.

Los representantes de la industria alemana afirmaron que ahora parece poco probable que se apruebe el acuerdo. "Dadas las amenazas actuales, es difícil imaginar que se reduzcan a cero los aranceles de la UE sobre muchos productos estadounidenses", estimó Treier.